Venezuela_Carta al Director del Diario La Segunda

Señor Director: 

El informe de la alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos por el caso de Venezuela refleja una crisis humanitaria, política e institucional tremendamente preocupante. Lamentablemente, los que más sufren son los venezolanos en su país y aquellos que han iniciado un éxito para escapar de un régimen tiránico y antidemocrático. 

Como país, más allá de las diferencias políticas naturales, debemos pregonar que Chile debe ser el asilo contra los oprimidos. Por tanto, corresponde coordinar desde sus más altas autoridades - como se ha hecho hasta ahora - una ayuda regional concreta y decidida para aquellos que se enfrentan a esta diáspora. 

La historia juzgará el actuar de Chile, como también lo harán cientos de miles de familias venezolanas que buscan oportunidades para vivir dignamente. 

Daniel Burgos Bravo

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Carta al Director del Diario La Segunda publicada el día miércoles 17 de julio de 2019 [descarga].-

El movimiento feminista en Chile_Columna de opinión publicada en portalciterior.cl

Mujeres reivindican sus derechos en Chile
El movimiento feminista en Chile

Daniel Burgos Bravo, miembro del Senado de la Universidad de Chile

Es del todo necesario revisar, como temática de actualidad, los acontecimientos que se han generado en Chile – y una parte importante del mundo occidental durante estos últimos años – respecto al movimiento feminista.

Para estos fines, se indica que este tipo de fenómenos sociales son fundamentales en su reflexión y estudio, toda vez que reflejan un tiempo y un espacio en particular.

Lo expuesto, por el grado de influencia en la juventud y, para algunos casos, la radicalización misma del movimiento. Así, los medios de comunicación atienden la temática, incorporándose a la agenda mediática, lo que a su vez permite la atención de la autoridad política, construyendo de esa forma la base de profundos cambios que modificarán la cultura con el pasar de los años.

Este tipo de asuntos son relevantes para el mundo laico desde los primeros movimientos emancipadores de la mujer, los cuales tuvieron sus principales eventos en Chile durante la primera mitad del siglo XX. Triunfos feministas en el ámbito social, legal, político y cultural transcurrieron uno tras otros hasta llegar, en el año 2005, a elegir la primera mujer Presidenta de la República en Chile, lo que si bien fue un triunfo para el mentado movimiento, no necesariamente involucra un giro hacia una sociedad feminista.

Para lograr los avances precitados en el párrafo anterior, muchas mujeres colaboraron con pequeños y grandes aportes al desarrollo de una sociedad distinta, donde el rol de la mujer sea considerado en igualdad de condiciones al rol del hombre.

De esta manera, es imposible no nombrar a grandes mujeres que han participado de la lucha feminista en el país, desde sus particulares realidades, como por ejemplo: Eloísa Díaz, Elena Caffarena y Amanda Labarca, entre tantas otras figuras anónimas que colaboraron para que este tema hoy sea relevante y necesario discutirlo como sociedad.

Así las cosas, es importante aclarar un concepto que muchos tienden a confundir: considerar que el feminismo es una expresión en lo femenino del machismo, es una situación que se encuentra alejada de la realidad.

El feminismo, según lo que define el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, es el “principio de igualdad de derechos de la mujer y el hombre”, siendo entonces una sociedad feminista, aquella igualitaria en derechos.

En Chile, el movimiento feminista y la reivindicación de igualdad plena de derechos empezaron una nueva etapa en  el año 2018

A raíz de una serie de denuncias por acoso sexual y conductas sexistas al interior de casas de estudios superiores, se han vivido movimientos que podrían tener un carácter histórico; el inicio de las manifestaciones se desarrolló en la Universidad Austral de Chile, seguida por la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile y, a partir de ese momento, se transformó en un movimiento general universitario y social.

Múltiples marchas, manifestaciones y reivindicaciones se han levantado, con el norte de obtener una sociedad feminista que permita las mismas posibilidades de desarrollo en todos los ámbitos, tanto para hombres como para mujeres.

Las autoridades han adoptado medidas que buscan reducir las asimetrías existentes, así como proteger a las víctimas y hacer más expeditas las denuncias y los procedimientos investigativos sobre acoso sexual y conductas sexistas al interior de las comunidades universitarias.

También en varias casas de estudios – como el caso de la Universidad de Chile – se ha adoptado la demanda feminista de una educación no sexista, modificando con el tiempo su modelo formativo e incorporando este asunto al Proyecto de Desarrollo Institucional.

No obstante, como todo tipo de cambio profundo, se han generado demandas que deben ser analizadas en su sentido y oportunidad; paridad total en puestos directivos, cambios en la forma de escribir y hablar evitando marcar un género – v.gr. con una “x” o una “e” –, bibliografía completamente paritaria y admisión a carreras universitarias paritaria en número, son algunos ejemplos de medidas que requieren reflexión y que quizás no apunten necesariamente al ideal de una sociedad feminista.

En conclusión, se viven momentos históricos en los cuales todos son actores, en tanto integrantes de esta sociedad. Para esto, no solo se debe entrar en una reflexión sobre una sociedad feminista, sino que también respecto a los conceptos y oportunidades de redefinir aspectos asociados a las masculinidades.

En este sentido, el mundo laico – el cual se mantiene en sus posiciones alejado de una posición religiosa – tiene muchísimo que aportar, con su visión amplia y diversa.

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Columna de opinión publicada en portalciterior.cl el día domingo 7 de julio de 2019 [descarga].-

Reencuentro_Carta al Director del Diario La Segunda

Señor Director: 

Es doloroso notar cómo se ha deteriorado la educación pública escolar. A una reforma educacional que buscó principalmente un cambio de propiedad y administración - dejando un tanto de lado la calidad y la entrega decidida de mayores recursos a la educación estatal - se unen movilizaciones estudiantiles que tensionan a las comunidades, destruyendo la tradición de muchos establecimientos. Es esa educación laica, pluralista, tolerante y de calidad que ha deteriorado. 

Necesitamos un gran acuerdo político y social, que permita revitalizar a estos establecimientos. La educación pública de antaño era un lugar de encuentro social en el país, y la construcción de un potencial reencuentro le hace bien a una sociedad que día a día se atomiza más y se encierra en sus propias realidades. 

Daniel Burgos Bravo
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Carta al Director del Diario La Segunda publicada el día lunes 1 de julio de 2019 [descarga].-

Instituto Nacional_Carta al Director del Diario La Tercera

Señor Director:

Los graves problemas que afectan la normalidad académica en el Instituto Nacional, deben apenar a todos aquellos que creemos en la importancia y relevancia de la educación pública.

Es doloroso que “justos paguen por pecadores”, pero se hace inminente que las autoridades municipales y directivas del establecimiento, apliquen las medidas necesarias, no solo por el bien de esta tradicional institución, sino que también por la educación pública nacional.

Estamos en presencia de una situación en la cual un grupo pretende destruir con vehemencia e intolerancia un lugar de encuentro pluralista e integración social, en el contexto de un proyecto educativo laico, de excelencia y necesario para todo el país.

Daniel Burgos Bravo 

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Carta al Director del Diario La Tercera publicada el día domingo 9 de junio de 2019 [descarga].-

Paros y Tomas_Carta al Director del Diario La Tercera

Señor director: 

Los paros y las tomas no solo atentan contra la calidad de las instituciones de educación superior, sino que son una afrenta a los principios de democracia, tolerancia, pluralismo, diversidad, y más aún, vulneran derechos constitucionales de estudiantes, académicos y funcionarios.

Lo expuesto, habida consideración de la separación que se debe dar en el análisis entre forma y fondo. La forma en que se manifiestan las demandas estudiantiles, por medio de paros y tomas, es sin duda el peor de los mundos, toda vez que se tensiona a la comunidad universitaria; se pierde el prestigio institucional; autoridades, familias y estudiantes caen en la frustración por no encontrar soluciones a los conflictos; se dilapidan recursos públicos, y quizás uno de los aspectos más dramáticos, desdibuja el sentido y el fondo de lo que se reivindica.

Asiste a las instituciones y sus comunidades dialogar sobre paros y tomas. Buscar nuevas formas de manifestaciones y reivindicaciones, novedosas y respetuosas con el prójimo sería una muestra de civismo y de vanguardia, propia del mundo universitario.

Daniel Burgos Bravo
Senador universitario U. de Chile
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Carta al Director del Diario La Tercera publicada el día viernes 24 de mayo de 2019 [descarga].-

Columna de opinión en diarioUchile_Reflexiones sobre columna de respuesta de Mesa Triestamental Feminista

Desarrollando una reflexión a la respuesta a la columna de opinión que fue realizada por los suscritos, tenemos a bien comentar los siguientes puntos para seguir participando de un interesante debate.

En efecto, valoramos la nota entregada y la altura de miras de la posición que adopta la Mesa Triestamental Feminista. Asimismo, saludamos y apoyamos la importancia de desarrollar un cambio social profundo, que nos lleve a una sociedad feminista en un sentido amplio y abierto del concepto, el cual vaya más allá de las definiciones que se han desarrollado sobre la materia en las últimas décadas; por lo demás, estamos conscientes de que vivimos tiempos de cambios más radicales, que requieren de adaptación y flexibilidad.

Así las cosas, las diferencias que tenemos no son de fondo, son de forma. En efecto, está ahí el foco que nos hace distintos; en la metodología para reivindicar demandas.

Para nosotros, las demandas tienen una forma de reivindicarse en el contexto del respeto a la institucionalidad vigente, tanto nacional como universitaria. Para nosotros, las tomas son un acto de fuerza que transgrede, tensiona, divide y repercute en toda la comunidad universitaria, generando un clima que destruye la esencia misma de la Universidad; vale de decir, el debate de ideas con la razón, la evidencia e incluso los sentimientos, pero de manera seria, responsable y con respeto. Para nosotros, las tomas son de hecho una afrenta a los principios orientadores de la Corporación, frente a las cuales muchos hemos guardado silencio, las hemos naturalizado y hasta queremos “normarlas” en cierto sentido.

El centro del debate, al analizar la nota de la Mesa, no está en la defensa del feminismo. Concordamos con sus líneas argumentales, mas la diferencia se encuentra entonces en las tomas y su uso, metodología que seguimos considerando patriarcal, machista, anacrónica y dictatorial; ad hoc a demandas justas y otras no tan justas.

La fuerza ilegítima jamás será un argumento para construir el diálogo democrático, porque en ese instante perdemos nuestra principal amalgama como sociedad; el consenso y el acuerdo. Así, tendremos estructuras de radicalización, que quebrarán el espacio donde todos nos debemos sentir parte. Ese espacio en el mundo de la educación pública, laica, tradicional y de excelencia, es sin duda la Universidad de Chile.

Finalmente, y sin dar complejos giros oratorios que redunden en cuestionamientos a nuestra adscripción a una causa justa y muy necesaria, es importante señalar que como miembros de esta comunidad tenemos el derecho de expresar nuestra opinión sobre las formas, e incluso el fondo de los asuntos. Esto pasa en universidades como la Chile, a la cual tantos queremos y hemos dado parte importante de nuestras vidas. Claro está, que lo hacemos desde nuestra especial posición, con los sesgos correspondientes: miembros de la comunidad universitaria, académico y funcionario, que nacimos hombres. Sépase que la última condición no fue electa por nosotros y marca por cierto una forma de expresar las ideas.

Los autores son el decano Facultad de Ciencias Químicas y Farmacéuticas de la Universidad de Chile, profesor Squella; y el senador universitario Daniel Burgos.

Columna de opinión publicada en diarioUchile el día domingo 12 de mayo de 2019 [descarga].-

Columna de opinión en diarioUchile_La paradoja de una “toma” feminista

Las “tomas” son ocupaciones ilegales de recintos – en este caso universitarios – , que reflejan el fin del diálogo posible y la imposición por la fuerza por sobre la razón, de un grupo de estudiantes por sobre una comunidad universitaria. Estas acciones de poder son sin duda una demostración violenta, antidemocrática, contraria a la institución y a los principios orientaciones de la misma Universidad de Chile, por donde se les mire. Lamentablemente la institucionalidad, con la concomitancia y complicidad de todos nosotros, las ha naturalizado, aceptado e incluso en algunas ocasiones, legitimado.
Lo expuesto es inaceptable hoy por hoy, en el proceso de transformación a una sociedad feminista.
Estas movilizaciones son una afrenta a un principio básico y fundacional de la Corporación, el cual versa que en la Universidad se releva el “Pluralismo, respeto a la diversidad, diálogo, tolerancia y libertad de conciencia, libertad de cátedra, pensamiento y expresión” (a). Acciones de fuerzas que según el decano de nuestra Facultad de Derecho, son una vulneración de la democracia y una expresión dictatorial del poder.
A saber:
“(…) las tomas son como golpes de estado micro a nivel universitario. Y algunos me han criticado por estas palabras, porque dicen que en las tomas no hay soldados ni tanques. Pero es que en las tomas universitarias se ha cerrado el paso a instalaciones públicas, se clausuran actividades, se han dictado bandos para el ingreso (…) son golpes de estado porque suponen hacerse del poder por la fuerza y de imponer la coacción en forma ilegítima” (b).
Por lo tanto, las “tomas” son sin duda una expresión propia de la sociedad patriarcal, la cual ha configurado una manera de pensar donde la fuerza se impone a la razón, la evidencia y el diálogo.
He ahí que una “toma” feminista es totalmente paradójica. El feminismo, entendido como el “Principio de igualdad de derechos de la mujer y el hombre” (RAE), siendo a la vez un movimiento que busca modificar los paradigmas de pensamientos en lo social, político, económico y cultural – entre otros asuntos –, se asocia a una forma de entender el mundo distinta y transformadora, donde no deberían ser aceptables “tomas”, “movilizaciones sin consulta democrática”, “decisiones inconsultas a la comunidad universitaria”, “asambleas resolutivas separatistas” – sin hombres –, entre otras acciones patriarcales y de réplica de un machismo trasnochado.
En este sentido es del todo necesario recordar que este 2019 en la inauguración del año académico de la Universidad, la filósofa feminista Judith Butler sostuvo “After all, we come to the university to think, to consider critically those forms of value that have been presented to us as necessary, normal or inevitable, forms of value that are too often derived from monetary and market value, utility, profit and capital accumulation.” (c). Por cierto, es desde la Universidad que desarrollamos un pensamiento transformador y distinto; disonante a la tradicional agresión que implica una “toma”, con la crisis institucional que esta refleja, en el contexto de reflexionar profundamente por un cambio de paradigma general.
En este sentido la toma “feminista”, ya perfectamente argumentada como “paradójica”, es una forma anacrónica de abordar conflictos. Es del todo necesario entonces cumplir un rol docente, llamar al diálogo y al respeto; guste o no guste, nos toca el honor de vivir un proceso de cambio social profundo, donde todos debemos aprender. Quizás en este sentido sea el respeto y la tolerancia el medio que permita catalizar el diálogo sincero y propositivo, que permita avanzar en entendernos en una nueva forma de pensar el mundo que nos rodea.
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a De los valores y principios de la Universidad de Chile.
b Discurso con ocasión de la ceremonia de instalación del decano Prof. Pablo Ruiz Tagle.
c Discurso de la profesora Judith Butler al recibir el Doctor Honoris Causa de la Universidad de Chile.

Los autores son el decano Facultad de Ciencias Químicas y Farmacéuticas de la Universidad de Chile, profesor Squella; y el senador universitario Daniel Burgos.
Columna de opinión publicada en diarioUchile el día miércoles 8 de mayo de 2019 [descarga].-
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