Señor Director:
Hoy finaliza un gobierno que llevó a La Moneda a una nueva generación política. Una que al poco andar debió solicitar el apoyo de aquella coalición que tanto criticó. El ejercicio del poder les impuso una dosis de realidad, enseñándoles que la sobreideologización y la intransigencia son pésimas aliadas para gobernar.
Más allá de sus aciertos —que los hubo— y desaciertos, este mandato permite reflexionar sobre la injusta satanización de los "treinta años". Además, deja una lección institucional clave: en el Chile actual, los programas refundacionales son, enhorabuena, poco viables.
Daniel Burgos Bravo
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Carta al Director del Diario La Segunda publicada el día 11 de marzo de 2026 [descarga].-