Señor director:
La modernización del empleo público no puede construirse desde la caricatura de la función pública. Esa caricatura puede sumar adherentes entre quienes están legítimamente molestos con la burocracia, especialmente en tiempos en que todo lo institucional parece generar desconfianza. Pero difícilmente permite abordar con seriedad los desafíos que enfrenta el Estado.
Por eso, las iniciativas que se han impulsado para avanzar hacia una reforma de mayor alcance, incorporando a especialistas provenientes de distintas sensibilidades y experiencias, van en la dirección correcta. La Administración Pública y quienes la sirven merecen un debate experto, amplio y orientado a fortalecer la capacidad del Estado para responder mejor a las necesidades del país.
Cualquier reforma, además, debe considerar a los propios funcionarios públicos y a sus organizaciones gremiales. Su participación es fundamental para enriquecer y legitimar las propuestas, en el marco de un diálogo democrático. Al final, quienes ejercen la función pública no solo son servidores del Estado: también son ciudadanos y protagonistas de las instituciones que buscamos mejorar.
Modernizar el empleo público exige, precisamente, abandonar las simplificaciones y construir acuerdos capaces de combinar profesionalización, mérito, estabilidad, responsabilidad y una mejor capacidad del Estado para servir a Chile.
Daniel Burgos Bravo
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Carta al Director de Ciper publicada el día 21 de agosto de 2026 [descarga].-